jueves, 9 de junio de 2011

El títere

Después de las dos últimas funciones,
el títere se cansó de sus guías;
Cogió la poca dignidad que le quedaba
y la empacó en una botella que lanzó río abajo;
Se puso los zapatos rotos, se quitó los tirantes verdes
Cogió también su gorro azulado y empezó a caminar

Su sendero era de ceniza, su esperanza de cristal,
sus recuerdos espinosos; sus manitas, desangrar
Y cuando llegó la muerte disfrazada de noche y salieron los cuervos a silbar,
El títere se escondió debajo de un árbol mientras no paraba de llorar

Cuando se fue la lluvia triste y el sol su luz prendió,
casi muerto y sin sonrisa, salió el títere sin color
Caminaba sin camino, sollozaba sin dolor
Recordando viejos tiempos, extrañando su húmedo rincón...

miércoles, 1 de junio de 2011

Costillitas

1.- “Me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón”

“Peor para el sol” – Joaquín Sabina

2.- “Te suplico que me avises si me vienes a buscar, no es porque te tenga miedo, sólo me quiero arreglar”

“Canción para mi muerte” – Sui Géneris

3.- “Take me anywhere, I don’t care, I don’t care (Llévame dónde sea, no me importa, no me importa)”

“There’s a light that never goes out” – The Smiths

4.- “Y nadie pregunta si sufro, si lloro, si tengo una pena que hiere muy hondo”

“El Cantante” – Héctor Lavoe

5.- “Mama I just killed a man (Mamá, yo sólo maté a un hombre)”

“Bohemian Rhapsody” - Queen

viernes, 29 de abril de 2011

El dolor

Ay el dolor, el dolor

Es un dulce veneno que te quema la garganta

Que te arranca la alegría

Que germina en soledad

El dolor es esa espina negra que me encontré en el suelo

Que se incrustó en su mirada

Que me llena de alegría cada vez que la veo

El dolor que sangra, el dolor que me alimenta

Y mis lágrimas corruptas, mis sueños pisoteados

Mi mundo hecho trizas, mi sonrisa más falsa que nunca

Mis complejos a flor de piel, mis debilidades escupidas en mi cara

Mis manías intricadas, mis dudas más certeras, mis deseos más privados

La dignidad retaceada, el orgullo mal pintado

La alegría es un viejo recuerdo que apesta a ingenuidad

Y mis manos que tratan de cogerte en la oscuridad

Sabiendo que tú, hace tiempo, ya no estás más

sábado, 26 de marzo de 2011

Bulevar de Pardo

Estoy sentado en una banquita de la Av. Pardo. Las lágrimas dejaron de caer, mi corazón late gris.

Todo el dolor se ha condensado por ahora. Ella se fue y eso no cambiará. Al final, pude decirle todo lo que quería. Le dí las gracias, desde lo más profundo y le regalé una de esas sonrisas que tanto le gustan.

La gente sigue pasando, los semáforos cambian y yo estoy esperando la hora de la redención. Cada pincelada que le han dado a este lienzo infame va retocando ese cuadro tan feo que solía ser. Hoy me deshice de mi estúpido orgullo y lloré como un niño en sus brazos. La dignidad fue un mal chiste que me contaron alguna vez.

Como le dije, es un honor haber llorado tanto por ella. Aún sigo siendo humano. Ella, acompañándome en mi dolor, me regaló unas cuántas lágrimas. Al llorar conmigo, me confirmó su cariño.

Dentro de todo, no estoy solo.

Hoy pude entender que todo es terrenal, que nada nos llevaremos como cuenta pendiente, al más allá. Fue tan dulce y letal su sinceridad que ahora estoy sentado, medio muerto, vacío y escribiendo.

Felizmente aún puedo escribir. Las letras (espero) no me abandonarán nunca.

Hay momentos en los que uno se siente pequeño, la víctima del mundo; sin embargo, los grandes responsables del autofracaso se sientan, de vez en cuando, en una banquita del bulevar de Pardo, a escribir sus penas.

Dos mientras estaba sentado

1

Ante el ruido sordo de mi impotencia

Voy arrastrando mis penas en silencio

El karma me golpea lento en el pecho

Mi pasado me condena sin piedad

Encajo cada desprecio

Intento mantenerme despierto

Y la razón me vomita en la cara

Los deshechos tristes de mí roto corazón

Temo quedarme solo

Y parece que ese es mi destino

Yo sólo quise ser humano

Yo sólo quise ser real…


2

Te espero tontamente, aunque sé que no vendrás;

Te idolatro sin preguntas, aunque sé que de mí ni te acuerdas;

Soñaba con un futuro celeste, aunque sé que tú no duermes;

Te respiro cuando estás cerca, aunque sé que nunca estás aquí;

Te amo secreta y explícitamente, aunque sé que no te has dado cuenta;

Me iré sin decir adiós y sé que no lo notarás…