viernes, 16 de octubre de 2009

Sin norte ni sur

Es curioso, estoy sentado, escribiendo estas líneas, escuchando The Beatles (siempre los escucho) y pensando qué diablos puedo poner para expresar todo aquello que llevo guardado en aquellos misteriosos caminos que se entreveran y que conocemos como sentimientos y pensamientos.

Comezaré por escribir que todos estos días han estado llenos de cargamontones (y no de saldo de celular precisamente), preocupaciones, sorpresas, responsabilidades, placer, dolor, cigarros, alcohol, música, música y siempre música. Solo me hacían falta las letras, aquellas amigas que se conjugan, que se arman como un rompecabezas extraño y equívoco.

Me gustaría poder resumir todo aquello que ahora mismo siento en unos cuántos párrafos, en un texto magistral o en un perfecto soliloquio; sin embargo, esto es lo mejor que puedo hacer por ahora: limitarme a escribir lo que siento, sin ningún tipo de norte o sur.

Sé que como yo, muchas personas a veces reprimen demasiado esas incontenibles ganas de mandar al carajo todo, de gritarle al mundo que no necesitamos de su lástima ni de su hipocresía global; estamos ante una situación de "acumulación de hostilidad", síntoma premonitorio de una locura ¿sana? y de un lucidez ajenamente extraña.

Ahora mismo vuelvo a releer todo lo que he escrito en las líneas pasadas y me pregunto ¿por qué demonios escribo todo esto si es muy probable que nadie me lea o que les parezca trillado todo el "orden" que este texto tiene? ¿Es acaso justificable redactar una serie de locuras sin mucho sentido, solo para sentirte un poco más aliviado que antes?

Si hablamos de derechos, de deberes y de libertades; estaríamos arañando los linderos de la sinrazón universal que llena todos los espacios y los temas de interés del mundo. ¿y quién no quiere darse de cara contra lo extremos?

A veces, solo unas cuantas palabras bastan para sentirse mejor, mucho mejor ¿y cuáles son?

Todo, absolutamente todo, pasa...

jueves, 17 de septiembre de 2009

10

Estuve soñando con un camino
un camino dorado, un camino recto y suave,
elegante y eterno,

Mas dicho camino resultó ser una fosa común,
un criadero de angustias y anhelos,
un remedo burdo de una noche solitaria,
una sábana llena de remiendos, de blasfemias y de miedo;

El espejo dormido, las botellas cantantes,
el sexual movimiento del humo de un cigarro triste,
el melancólico sílbido de las lágrimas de una virgen,
el siseo de la muerte, el destierro exquisito de sus manos,

El pecho suave de la desilusión,
y los ojos, los ojos muertos de su primera vez,
sus labios tenues envueltos en llamas frescas,
el esbozo de su sonrisa, tonta e indescifrable...

(Entre paréntesis)

Después de muchas lunas regreso por aquí, ¿el motivo? Acabo de leer el blog de una amiga mía a la que le tengo bastante cariño, desde que la conocí. Grande fue mi sorpresa al leer su blog y más al saber de que ella, como muchos de nosotros, ya le agarró el gustito a escribir en un blog.

Este mes (setiembre) ha sido terrible para mí en lo que va de días. No soy de escribir cosas personales, es más, creo que es la primera vez que lo hago y sobretodo, en este blog; sin embargo, creo que todo lo que me ha sucedido merece que sea traducido al lenguaje que suelo usar en este blog: un especie de libertad de palabras, matices de ideas, pinceladas y más pinceladas.

martes, 25 de agosto de 2009

(Ajeno)

Yo nací en una mañana triste,
No habían vendedores en la esquina,
No estaban peleando por un trozo de pan;

Nadie pedía un poco de miedo ajeno,
El cielo estaba gris, las rosas derramaban el rocío como lágrimas frescas,
El dulce había caído en el suelo, los niños lo habían pisado;

El repudio hacia una noche calurosa,
La ganas de embriagar la sonrisa de una chica indecente,
El peso de tus besos de almidón,
La tristeza de una luna sin su cama de limón;

Yo nací en una mañana triste,
Los caballitos de la muerte habían pasado por el callejón,
El agua caía en los ojos de un espejo roto,
Bailaban las gaviotas, pintaban desgracias algunos girasoles,
Y nadie estuvo cerca para verme porque yo nací en una mañana triste...

martes, 14 de julio de 2009

9

Oscuro ser llameante de las noches.
Solitario paladín sangriento,
Silencioso amante apasionado,
Poeta sombrío y sigilosamente enamorado;

Tácito observador de tus pecados,
Paciente atacante desesperado,
Estratega experimentado y temerario,
Espectro revoloteante y exagerado;

Merodeas por las azoteas,
Como ronroneante gato misterioso,
Sueñas infinitamente en los brazos de tu amada
Vas por las tinieblas en espera de tu destino;

Y cuando se oculta la luna,
Entre el mar y la nada,
Vuelves a sus ojos,
Como fantasma inexistente de una realidad ficticia;

Y cuando mueren tus deseos,
Cuando descienden los destellos solares,
Te posas junto a ella,
Resguardándole la espalda,
Encantándole con tu mirada,
Resonándole tus melodías,
Inmortalizándote en su puro corazón...

lunes, 13 de julio de 2009

8

Aún recuerdo cuando llegaste
Anónima y secreta, arcana y un poco misteriosa,
Tus palabras perforaban el color del viento por la noche
/ sentía tu sonrisa al otro lado del cristal

Tus ojos como papeles lívidos y frescos
Mis ganas de protegerte y conocerte
/ sentirte cada vez más cerca, más tierna
Mis anhelos de mirarte y decirte, lo que frágilmente siento
/ lo que cada segundo pienso

Sé que el tiempo y el espacio
No existen para tus ojos
Tu manera de decir las cosas, tu mirada que se acerca a mi pecho
Tu sensibilidad arrolladora
Tus dedos que me cantan al oído
Lo que ese corazón anhela en lo profundo….

Aún recuerdo cuando de la nada apareciste
Te vas volviendo todo
Yo sigo siendo nada,
Solo espero que entiendas
Que como tú no existe poesía alguna
Mar ni viento, sol ni paz...

Hoy pensé mientras reías... (Intermedio 3)

Hoy pensé mientras reías, pensé que somos la pareja perfecta, pensé en nosotros y el porqué de lo que ahora vivimos. ¿Es que acaso no podemos estar juntos?

Conversamos y reímos, reímos del mundo y de nosotros, reímos del hecho de estar juntos, reímos por ti y por mí. ¿No es acaso amor el que peleemos por tonterías? ¿No es acaso amor la manera en que criticamos a nuestras respectivas aventuras? Sé que nos amamos y somos como unos niños, somos cobardes, existe el miedo y no queremos aceptar lo que sentimos. Existe el miedo a volver a equivocarnos y es que aquella vez terminamos por una estupidez y mírame ahora, un año después, escribiéndote estas líneas. Con nadie ríes como lo haces conmigo, a nadie miras como me miras a mí, en nadie confías tanto, ¿Es que no te das cuenta? Lo que pasó entre nosotros solo fue la antesala a lo que verdaderamente tenemos: una seudo-amistad con cortes de amor. Parecemos dos enamorados, dos tímidos jovenzuelos que se sonrojan al mirarse y que por eso no se miran a los ojos ¿Puedes mirarme otra vez? Hace un año que no nos miramos así, como antes, como cuando éramos sinceros.

Perfecto… ¿recuerdas cuando todo era perfecto? Como cuando recién nos conocimos, como cuando recién te vi con mis ojos, con los ojos de cuando un chico quiere a una chica, como cuando llamaste por primera vez a mi alma por su nombre y te diste la molestia de echarle un vistazo a mi vida y a mi pasado, como cuando el techo de la pre no era suficiente para los dos; como cuando te odié por primera vez, cuando te vi menudita en tu falda y tus sandalias de tiras rojas de cuero, como cuando te encontré en aquella 19…

Aquella 19… tú estabas sentada detrás del chofer y sobraba un asiento. Yo acababa de subir y los demás asientos estaban ocupados, me senté a tu lado y aunque estábamos encerrados más de 8 horas en el salón y no era la primera vez que nos veíamos, éramos unos completos desconocidos, me invitaste a conocerte con una sonrisa y los días se hacían llevaderos con el saber de que no sería la última vez que vería esa sonrisa, esa sonrisa que tus depresiones han borrado, esa sonrisa que nunca será igual, esa sonrisa que te llenaba de perfección, esa sonrisa que yo contaminé dos malditas veces, dos malditas veces contribuí a que esa sonrisa esté cada vez más distante de volver, cada vez más exiliada de tu repertorio diario.

‘Cause all of the stars are fading away, just try not to worry, you’ll see them someday; take what you need and be on your way and stop crying your heart out…”


- “This is the last time that I'm ever gonna come here tonight this is the last time I will fall into a place that fails us all inside”

Fuimos sobrevivientes, sobrevivimos a todas las guerras sentimentales que anteceden esta hoja, sobrevivimos a muchas risas, peleas, las lágrimas que alguna vez te vi derramar, las lágrimas que hubiese querido también derramar y que corrían por tu cara como corrían los recuerdos, como corre el viento por tu casa, como corrió el tiempo que te conozco…
¿Y ya te conozco? ¿Aún me queda mucho por escribir?

¿Recuerdas las veces que nos cogíamos las manos en las clases de Jesús o de Juan Castillo? O quizá aquella vez en que te regalé un vizzio de sol… jajajaja!

Tu predilección por el cereal bar de fresa con leche o tu famosa enchilada y las lateadas desde San Miguel hasta la casa, la vez que te dejé caminando sola y la vez que nos dimos nuestro primer beso en un poste miserable…

Quizá los malos ratos sean muchos más que lo buenos que tuvimos, quizá solo sea una mancha más en tu blusa, eso no lo sé ni lo llegaré a saber en mucho tiempo, quizá ya hayas decidido enterrar todo esto pero solo te pido una cosa: nunca me olvides, sea en la manera que sea, odiado o recordado con cariño, como una mala experiencia o un fugaz y pasajero extraño que un día llegó a tu puerta, tocó tus ojos con los suyos y desapareció del mapa con las misma facilidad y fugacidad con la que llegó, yo nunca te olvidaré…

…Porque tu despertabas mi estupidez y quizá aún la despiertes; hoy, mañana, pronto o nunca…